Una renovación del panel de monitoreo de salud arbórea para técnicos ambientales
El equipo de silvicultura urbana del condado de Marion utilizaba una hoja de cálculo compartida para registrar el estado de los árboles en los parques públicos. La información sobre riego, poda, plagas y compactación del suelo se actualizaba una vez por semana, lo que generaba retrasos en la toma de decisiones. En el verano de 2023, tres robles rojos del Parque Monon mostraron signos de estrés hídrico durante diez días antes de que el informe semanal lo reflejara.
Se diseñó un panel digital que consolidara los datos de sensores de humedad del suelo, registros de poda y observaciones de campo en una sola vista. El objetivo era reducir el tiempo entre la detección de una anomalía y la respuesta del técnico. Se trabajó con los datos históricos de 2022 para definir umbrales de alerta temprana para las especies más comunes: roble rojo, arce plateado y nogal negro.
El tiempo de detección de anomalías pasó de un promedio de 6,2 días a 1,8 días. Durante el piloto, se identificaron tres focos de compactación excesiva en el Parque Garfield que no habían sido reportados en los informes previos. Los técnicos valoraron positivamente la vista de mapa de calor, aunque señalaron que la batería de las tablets duraba apenas cinco horas en jornadas continuas.
Documento de 14 páginas con la metodología de integración de sensores y los umbrales de alerta definidos para cada especie.
Bitácora de las 23 alertas generadas durante el piloto, con fecha, especie, ubicación y acción tomada.
Respuestas anónimas de los tres técnicos participantes, con puntuaciones de 1 a 5 en claridad, velocidad y utilidad del panel.